La corrupción en el país sigue ganando terreno, solo en el 2022 se llevó más S/24.000 millones, según un reciente informe del Observatorio Anticorrupción de la Contraloría General de la República.
Lo más grave de la situación es que, sin contar la capital, Piura ocupa el tercer lugar en el ranking de regiones que registran mayores pérdidas. El perjuicio económico durante el año pasado fue de S/1.337 millones.
Sobre el tema, la docente de Ética de la Universidad de Piura (UDEP), Genara Castillo, señaló que esta es una oportunidad para que los piuranos reflexionen sobre el nivel de tolerancia que tienen frente a esta problemática.
“Hemos sido muy tolerantes (con la corrupción), por mucho tiempo se decía ‘No importa que robe, con tal de que haga algo’, esa tolerancia ha sido nefasta, ha tenido que ocurrir una pandemia y una emergencia climática para darnos cuenta hasta qué punto nos han robado”, sostuvo.
En esta línea, señaló que es momento que la ciudadanía alce su voz de protesta porque la indiferencia no es la salida.
“Ahora la ciudadanía es la que tiene la voz es porque cuando los corruptos ven que la ciudadanía es tolerante a la corrupción; entonces, tienen el camino abierto, los ciudadanos en sus diferentes instituciones deben manifestarse en contra”, puntualizó.
En tanto, el analista político, Miguel Antezana, comentó que el informe de Contraloría no debe quedar en el aire sino incidir en que los funcionarios implicados terminen siendo sancionados.
“La corrupción es un mal endémico que está presente en el Perú desde hace bastante tiempo, el que la Contraloría General de la República lo haga evidente a través de este informe, lo ideal es que no quede ahí porque si se descubre malos manejos, responsables y solo queda en un papel entonces para qué se hace esta labor. Lo importante es que se tome las medidas correctivas, administrativas y penales en contra de los que sean responsables en toda esta coyuntura”, comentó.
Por su parte, la representante del colectivo ciudadano “Vigilia Ciudadana”, Mela Salazar, indicó que el dinero en cuestión hubiera
“Los perjuicios por corrupción siguen siendo muy altos y de manera constante. Si estos (recursos) se hubieran invertido bien hubiese servido para construir por ejemplo, cuatro hospitales de alta complejidad que tanto necesitamos en la región, hacer carreteras con la extensión de la carretera central o incluso se hubiera acabado con la pobreza en el país”, explicó.
































































































