A inicios de abril, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) estimó que la ocurrencia de este fenómeno se sitúa en el rango de 60 % y el 70 % para los meses de junio a agosto; mientras que las posibilidades aumentan entre el 70 % y 80 % para julio y octubre del 2023.
Al respecto, el ministro detalló en Ampliación de Noticias que la declaratoria por riesgo inminente permitirá consolidar un trabajo “planificado” y “silencioso” para mitigar los daños del fenómeno El Niño, luego de que quedara el antecedente del ciclón Yaku, que a mediados de marzo ocasionó lluvias intensas, huaicos y desbordes de ríos en las regiones del norte.
“Hay una fuerza ministerial que está trabajando hace dos meses frente al Niño Global. Estamos trabajando cercana a los gobiernos locales, trayendo maquinaria que no teníamos cuando vino el ciclón Yaku y protegiendo la cuenca de los ríos”, declaró.
Consultado por el monto asignado para mitigar los daños, Otárola respondió que en los próximos días se ampliarán los detalles sobre el referido decreto.






























































































