La escasez de GLP en Perú aún afecta a miles de familias y podría continuar por al menos una semana más, según especialistas del sector energético. A pesar de que el Gobierno anunció el fin de la crisis, la distribución del gas licuado de petróleo todavía no se normaliza por completo, lo que mantiene largas colas y precios elevados en varias ciudades.































































































