La alerta máxima en Machu Picchu por lluvias ya está en marcha. Las intensas precipitaciones que caen en la región Cusco desde los primeros días del año obligaron a las autoridades culturales a reforzar la vigilancia en parques arqueológicos y zonas turísticas. La medida busca proteger el patrimonio histórico y cuidar la seguridad de visitantes y trabajadores.
Las lluvias no solo cambian el paisaje. También alteran la rutina diaria en una de las regiones con mayor riqueza cultural del país. Caminos ancestrales, monumentos prehispánicos y áreas abiertas reciben miles de personas cada semana. Por eso, el control constante se vuelve clave en esta temporada.































































































