Un niño de siete años recuperó la visión gracias a un trasplante de córnea realizado por especialistas del Instituto Peruano de Oftalmología (IPO) en Piura. Este hecho, considerado un verdadero milagro para su familia, es un claro ejemplo de cómo una intervención médica oportuna puede cambiar vidas.
Jeanpiere, natural de Jaén (Cajamarca), perdió la visión del ojo derecho a los tres años por una úlcera corneal provocada por una infección viral. La enfermedad avanzó y generó una opacidad que bloqueó totalmente la entrada de luz al ojo afectado. Desde entonces, su familia esperaba una donación compatible, que finalmente llegó.
¿Por qué fue necesario un trasplante?
El oftalmólogo Luis Sulca, quien lideró la cirugía, explicó que el trasplante de córnea era la única forma de recuperar la vista
del menor. En estos casos, si no se actúa a tiempo, la retina deja de recibir estímulos, afectando el desarrollo visual. Afortunadamente, Jeanpiere mostró mejoras significativas en los primeros días tras la operación.
¿Qué sigue ahora para Jeanpiere?
Cinco días después de la intervención, el menor fue dado de alta y continuará su recuperación en casa. Su familia lo acompaña de cerca y se muestra optimista ante su evolución. “Ha superado la varicela, el herpes y ahora la úlcera. Es un guerrero. Esta cirugía ha sido un milagro para nosotros”, expresó su padre, emocionado.
¿Cuál es el impacto de estas intervenciones?
En los últimos cuatro años, se han detectado siete casos similares en menores con problemas oculares causados por virus, golpes o enfermedades severas. Estas cirugías forman parte del plan nacional de salud impulsado por el presidente ejecutivo de EsSalud, Dr. Segundo Acho Mego, quien busca mejorar la atención médica especializada para todos los asegurados.