Cientos pernoctan en la pampa
La familia de Alejandro Requena no es la única que espera cruzar la frontera. En los alrededores del Complejo Fronterizo Santa Rosa, que separa Perú de Chile, pernoctan cientos de extranjeros que pretenden ingresar al país mapochino para poder trabajar, pese a estar indocumentados.
Del estado de Zulia (Venezuela) está Gabril Bustíos Tapia (30) junto a un amigo con quien salió de su país hace diez días y está cinco días varado en la zona limítrofe. Indica que la situación es crítica en Venezuela donde el sueldo mínimo apenas llega a los cinco dólares al mes.Mejores condiciones de vida
“Esperamos que el gobierno de Chile nos deje entrar a su país, queremos mejorar nuestra condición de vida”, contaba Eber Ortega (28) quien tiene tres días pernoctando en la frontera junto a su pareja.
Personal de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) llegaron éste viernes con bolsas con alimentos y agua. Los foráneos están varados y expuestos a las inclemencias del clima y sin contar con servicio de baño. Han convertido en letrina las cercanías del complejo Santa Rosa.
































































































